Chiloé es el paraíso de artesanías y artesanos, pues la producción manual es la manera de fabricar los objetos necesarios para la vida cotidiana. Los textiles provienen de miles de tejedores rurales, así se produce también la cestería para los pescadores, agricultores y dueñas de casa. Expertos hacheros cortan manualmente las tejuelas y las cuadernas para construir embarcaciones y picapedreros tallan en piedra utensillos para el hogar. Isleños y turistas compran estas artesanías en los mercados; el más importante es el de Dalcahue, cada domingo en la mañana, y gran existencia encontrará en las ferias de Ancud, Castro y Achao.